4 de mayo de 2009

Profundo Carmesí (o como impregnarse del aura del buen cine nacional)

VES ESE ANUNCIO: UNA PELÍCULA DE ESA NATURALEZA no se ve todos los días, repasas la advertencia en tu cabeza como si tuvieras un mando a distancia invisible que te permitiera rebobinar esa imagen, sólo esa. Es una invitación casi personalizada, sólo falta tu nombre, pero tú sentiste que lo habían dicho, sentiste que esa boca roja lo había pronunciado detrás de tu oreja, pero no diste importancia a la mujer, el profundo carmesí de su vestido te sedujo.

Estás sentado frente al televisor, dentro de cinco minutos comenzará el filme en el único canal cultural al que tienes acceso, no te gusta el arte ¿Le verás?, claro que sí, te ha llegado de sorpresa, como los buenos regalos. Miras la trasnmisión pero no percibes nada, no haces caso a la anciana de peinado curioso que habla con tres protitutas, no ves el logotipo en la esquina superior derecha, no escuchas los concejos que se ofrecen. Sólo esperas.
Aparece un actor famoso dando la tercera llamada, sonríes por su calva incipiente y quieres sentir lástima por él, pero no, sueltas una risotadada. Despues del mote de siete casas productoras comienza. Observas a una mujer regordeta, ataviada de blanco, observas bien, es una enfermera. Te parece conocida pero no le pones atención. Tiene dos hijos y está enamorada de Charles Boyer, simpatizas con ella, así cuando descubras que es una asesina neurótica no te parecerá desagradable. Ella conoce a Nicolás, tú lo odias, odias su fingido acento español, su bisoñé, su ficticia cortesía, odias que ella lo aprecie.

Los acompañas en su éxodo hacia la fortuna inexacta, él sigue estafando mujeres vacías y ella sacándoles la vida. No crees que te pueda parecer agraciada, sabes de su desaliño y de su impetuoso olor a cuerpo, y que con oler a cuerpo, piensas, la mujer debe ir cocinada en su jugo. Estás hechizado desde que vistió esa prenda carmesí, esa prenda que enaltece su belleza y oculta tu fragilidad.
No te das cuenta de los zapatos altos de charol que tenías junto a ti han cambiado de lugar. Giras y ves su rostro ovalado.
-Coral -le dices.
-¿Qué pasa? - te pregunta cansada.
Acercas tus labios a la cabeza reclinada junto a la tuya, acaricias otra vez su pelo largo, como acarician las ancianas a sus gatos.
-Es muy tarde, tengo que irme -dices sabiendo que puedes romper más que un corazón.
-No te vayas -te responde. -No quiero estar sola.
-Dicen que la soledad es necesaria para alcanzar la santidad.
-Se han olvidado, Nicolás, de que en la soledad la tentación es mas grande.
-Lo siento, me tengo que ir, me ha entrado migraña de repente.

Te despides sin saber, después de haber visto tu vida, si tendrás el suficiente denuedo para verla otra vez.

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Carlos Fuentes y
Arturo Ripstein
son geniales.

26 de abril de 2009

Amar a Morir (o el diván enmohecido de la doctora corazón)


SITUACIÓN 1
"Doctora, en una revista de cine regalan un cupón que promete dos por uno. ¿Qué hago?"

Si una revista te está regalando algo existen dos opciones: Es un empresa socialmente responsable, con servicios a la comunidad y aprecio por sus lectores; o te van a dar un regalo que nadie quiere. Comúnmente, es esta segunda opción la más válida. Así que, solamente si eres un cinéfilo empedernido, sin cura y sin doce pasos a seguir, úsalo. Si no, trata de abstenerte, es sólo una estrategia publicitaria.
Recuerdas la primera película de Hulk, ándale, así mero. Nos la metieron hasta en la sopa. Si no fuera porque en los gansitos, en los doritos, en la pepsi y demás barbaridades gastronómicas te tocaban unas tarjetitas o unas pegatinas que terminaban, cuando les iba bien, en la basura, nadie hubiera visto ese moco lleno de anabólicos digitales. Es más, Shrek se veía más real, con su burrito y todo.


SITUACIÓN 2
"Doctora necesito su ayuda, hay una nueva gran producción nacional, hasta salió un making of en canal 5 y ¡sale Jose María de Tavira!", ¿me recomienda verla?"
Ay estas muchachas. Primero que nada tenemos que dejar claro que la presencia de este Chema no hace buena una película. Sólo basta recordar Cansada de besar sapos, sí, sí, romance por aquí, romance por allá, novios extraños, novio perfecto. Cuando menos en aquí no nos lo mataron. No voy a negar que lo disfruté, pero mija, ahorita nadie se acuerda de esa película.
Y bueno, Arrancame la vida. La máxima película mexicana, seis millones de dólares, seleccionada para el Oscar, bla-bla-bla. Buena película, pero ¡oh decepción! ¡Triste vida!, se nos petatea y lo peor de todo, que se consigue a la %#$& (pero guapa, hay que admitirlo) de Ana Claudia Talancón.
Ahora nos llega Amar a Morir. Quiero decirte que ya la vi, pero su dulzura me provocó una horrible diabetes gestacional. Apenas puedo con mi alma. ¿Qué si te la recomiendo?, sí ve verla, hasta la Coca te va a saber más dulce y quizás te haga olvidar, cuando menos por dos horas, los desamores de la vida diaria.

Es todo por hoy, hasta la próxima.
No olviden mandarme sus cartitas al apartado postal 1000-8000.
Cuidense, y recuerden siempre regresar a sus casitas antes del amanecer.

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24 de marzo de 2009

Doubt (o de como ver una película dramática y disfrutarla cada segundo de su hora y media)

Ingredientes:


  • Una buena película dramática, de preferencia nominada a muchos premios, con tema controversial y actores consagrados.

  • Una función barata, matinée por ejemplo.

  • Una linda acompañante que tenga tema de conversación.

  • Una pizca de conocimiento.

  • Un café de lata contrabandeado.

  • Dulces al gusto.


Modo de prepararse:


Se tiene que llegar al complejo cinematográfico unos cincuenta minutos antes de empezar la función, previamente seleccionada de dos o tres opciones. Durante ese tiempo es posible conseguir algunos de los ingredientes, exceptuando a la acompañante que llega cuando el tiempo le da el pase o, según el caso, le provoque. La pizca de conocimiento se puede adquirir en una librería, si el presupuesto no es suficiente es posible adquirirla en biblioteca pública, la más cercana, unos cuantos días antes de comenzar la preparacíón.

Él llegó exactamente cuando el reloj de su teléfono movil marcaba que la una de la tarde había quedado atrás hacía dos minutos, el transporte público lo había llevado servicialmente hasta una calle cercana al cine. Mientras caminaba los ciento cincuenta metros necesarios para llegar insistía en recordar donde había dejado la pizca de conocimiento que había comprado hace unos días en la bilioteca pública central. Mientras esperaba a la acompañante tomó asiento junto a una pareja de ancianos, leyó el periódico, veía el reloj, recorría el complejo y se sentaba de nuevo. La acompañante llegó quince minutos después de la segunda vuelta de la rutina auto impuesta, ataviada en azul y con una sonrisa bosquejada en su alabastrino rostro.
Hola. Compraron las entradas, fueron a conseguir el café en lata que contrabandearon en un bolso marrón, junto con algunas golosinas y un sorbete en vaso que, según convenieron, mejoraría la receta dándole un sabor más dulce. El filme dio comienzo al aparecer unas enormes letras blancas que anunciaban su título: Doubt.

Al mezclar todos los ingredientes, se dejan a fuego lento durante hora y media, que es aproximandamente, la duración de la película. Es importante, por cierto, comentar las escenas importantes con la acompañante, esto resulta en un sabor más nítido, que, evidentemente, deriva un deleite de sensaciones mágicas.



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Me gustó mucho La Duda, y que decir de Meryl Streep, sencillamente es lo mejor. La vi el domingo, en una función de matinée, más barato se disfruta más, y con una buena compañía que invita cafés de lata, mejor.

P.D. Laura Esquivel es buenísima.

24 de enero de 2009

Diecisiete

"[...]cumpliría un año menos y al soplar daría fuego a las velas que pusiste en el pastel, tras invierno vendrá otoño, tras septiembre vendrá agosto, y mañana será un poco más ayer..."
He vivido muchos días, más de seismil (sí, los cuento... últimamente...), y el reloj, como buen medidor del tiempo, sigue andando, no se detiene ni un momento. No puedo negar que me encantaría que, cuando menos alguna vez, fuera para atrás. No para regresar lo vivido, o para vivirlo de nuevo, sino para tener un poco de tiempo extra.
El miércoles veintiuno fue mi cumpleaños, el número diecisiete. Después de una felicitaciones por SMS, abrazos y regalos familiares, algunos de mis amigos de siempre me invitaron al cine. Ese es un buen regalo. El destino, el mismo. La película, El extraño caso de Benjamin Button.
¿Qué pasaría si en lugar de envejecer, nacieramos viejos y conforme pase el tiempo nos hicieramos más jovenes? Eso le pasa a Benjamin Button. Rechazado por su padre y adoptado por una mujer afroamericana que cuida ancianos, Benjamin "crece" en un ambiente feliz, rodeado de viejos que poco a poco van muriendo y con el amor de la madre que todos los niños tienen, pero siempre señalado por ser diferente. Desde joven (es extraño, si digo joven es viejo y todas esas cosas...) conoce al amor de su vida, y su vida es muy especial.
La película, la segunda del día despues de La Novia Cadaver en mi casa, me hizo reflexionar mucho. El rejoj que avanza hacia atrás y el discurso de su creador son muy emotivos. "Si los relojes avanzaran hacia atrás quizás nuestros hijos que fueron a la guerran puedan regresar".
El tiempo es lo más valioso que existe, suena trillado o ridículo, pero es verdad. Creo que la crisis de los cuarenta me está tumbando a golpes.
El extraño caso de Benjamin Button dura, masomenos, tres horas. Tiempo que se va como agua mientras estás en la sala. La película tiene trece nominaciones al Oscar, digo, es prueba de su calidad y puedo decir ahora que es de mis favoritas.

El día continuó, y después de una larga espera de mis amigos de la escuela, muy buenos amigos, salí de la sala dos del Cinepolis Plaza del Sol. Con mi boleto en mano me invitaron a entrar, yo de nuevo, al cine.
La película fue Marley y Yo. "Una película de Perros" pensé y me llevé LA sorpresa, una tragicomedia romántica. Marley era igual a mi perro, The Joker, lo que la hizo más triste de lo que era. La peli no es mala, como pensé.

Al llegar a mi casa después de 9 horas de estar fuera, 7 de ellas dentro del cine, mis amigos de siempre me estaban esperando... con un DVD en la mano.
El filme fue La Novia de la Novia, un lésbico ejercicio independiente que en general no me disgustó, quizá por que era mi cumple.
Mi cumpleaños terminó al día siguiente, con el pastel que Ethel me preparó y que yo, entre otros, disfrutamos.


El tiempo pasa, y pasa rápido. Tan rápido que la escuela regresa el Lunes y yo sin ganas de que esto pase.


 

28 de diciembre de 2008

Adios temporada navideña, adios...


Mi navidad (como todo) tiene dos partes, una buena y una mala.

La verdad es que soy de los que no le harta comer lo mismo tres días seguidos después de navidad, y hasta parace que preparamos más de lo debido para hacer eso. Tolero, y no sólo eso, respeto al árbol de navidad, a las series de luminosos foquitos, a los adornos de las calles, a los abrazos innecesarios, a las perturbadoras sonrisas de los santas de plástico, a los falsos monos de nieve y hasta la pista de hileo más naca del mundo que se cree digna de los juegos olímpicos de invierno. Pero hay algo que no tolero... ¡Las fastidiosas películas navideñas!

Como digno hijo del mercantilismo y la pereza, una buena parte de mis vacaciones la he pasado en la "comodidad" del sillón frente al televisor. En los días navideños, a falta de alguna fructífera actividad me dedique a ver televisión, la falsísima máscara que tiene Televisa (no quiere decir que no vea sus canales, pero queda claro que odio a Roberto Romagnoli) me llevó a posar mis dedos en los botones que llevan a TV Azteca. Azteca 7 tuvo una infinidad de películas navideñas que supongo fueron programadas antes de las vacaciones. Películas navideñas, lo sé, pero... películas al fin...

Todo empezó el 23 de diciembre, cuando cayó la tarde y admití el fílmico martitio navideño que hasta nombre tenía: Puente de Película.
Mientras preparábamos los folklóricos tamales comenzó Milago en la calle 34, más vista que un espejo, despues siguió La Pequeña Pícara (que título más estúpido), con la misma niña (la que hizo Matilda) como protagonista. pff!
Al caer la noche todo cambió. Cuando los tamales estaban en cocción Descubriendo el País de Nunca Jamás (ojo, no es navideña) inició. Esa película sí que es buena. Como en todo, siempre hay un negrito en el arroz, y ese negrito era tan bueno como el alma de Martin Luther King. Después vino Peter Pan y a esperar un nuevo día.
El 24, cargado con más nieve falsa, comenzó con Una Tierna Historia Navideña, después La Navidad de Eve, luego Una Navidad en Apuros, Un Novio para Navidad, Cuento de Navidad de Una Diva (lo único bueno fue ver a Vanessa Williams, me cae bien...) y Estaré en Casa para Navidad con el actor más odiable de mundo (lo peor es que tenía como novia a Jessica Biel, mal-di-to-sea)...

Ese día terminó, a parte de con la fiesta con Una Loca Familia, otro aciero para la Televisora, esa película es, simplemente, Genial, no llegan muchas películas inglesas al país, y menos con tanto humor negro. Junto con la cena, dejó la cinéfila noche buena con un buen sabor de boca, para que negarlo.

El Martón G-P no ha terminado. La navidad tiene sus secuelas, y las secuelas nunca son buenas. Así que con kilos extra, memorias que el Alzheimer se llevará y recuerdos de malas películas, trato de sobrellevar el Día de los Inocentes, lo odio, soy tan bromeable... ¡Máldito sea Herodes!

Yo solo espero que el 2009 me cineé como lo hizo este año, mientras tanto

¡Feliz Navidad¡

19 de diciembre de 2008

y la tierra se detuvo...


En mi caso, el día que la tierra se detuvo fue el 13 de diciembre, despues de haber comenzado el maratón G-R con el cumpleaños de Guadalupe. El sábado decidimos seguir festejando con una buena función de cine. "¿Cuál cine?" "¿Pues cual?, el de siempre.." Siempre hacemos la misma pregunta y siempre terminamos llendo a Plaza del Sol.
Después de unas cuantas estaciones anteriores (casa de Martin - casa de Ivette - parada de camión), un largo recorrido de cincuenta minutos y un señor rarámuri plurilingue llegamos por fin. Al llegar a las cinco de la tarde, y habiendo programado horarios para las tres, no tuvimos muchas opciones, El Día que la Tierra se Detuvo y Crpúsculo se ajustaban. Crepúsculo se descartó, no queríamos ver miel derramada a montones, ¡no-no-no-no!, pero tampoco alienígenas con forma de Keanu Reeves, ¡no-no-no-no por favor!, pero tuvimos que decidir... la sala ocho tiene una Omnipantalla...

¡El Día que la Tierra se Detuvo es mala!, otro Blockbuster más. Lo que más me gustó de la película fueron los m&m's que había comprado en Sanborns y bueno... Jennifer Connelly es hermosa, eso nadie lo niega.
He decidido que Keanu Reeves me cae mal, no se por que, pero ser Klaatu hizo que cayera de mi agrado.

El Día que la Tierra se Detuvo es un remake del clásico de 1951, los aliens llegan a la tierra para advertir de la inminente catástrofe, pero nosotros (tan estúpidos) creemos que nos van atacar, y bueno, sus intenciones no siempre son tan buenas...
Los efectos especiales son es-pec-ta-cu-la-res, las "termitas" son geniales. Claro, hay escenas que no vienen al caso pero que impresionan por su despliege de tecnología.

Públicidad al por mayor, fuera y dentro de la película ¡eh!, antes de empezar, sin exagerar, nos proyectaron media hora de comerciales y trailers. Eso es muchísimo. Dentro de la pelicula podemos observar marcas de relojes, de computadoras, a Windows Vista y mucho. Al parecer fue muy cara. Pero no hay que preocuparse por la 20th Century Fox, los resultados de la taquilla son enormes, esta en primer lugar.

Recomendable... masomenos. Pero si no la ves, estas fuera.

Al parecer la sequía se controló. El maratón continúa. Y las películas inferna... perdón, invernales también.

7 de diciembre de 2008

Un Poco de Consuelo (Quantum of Solace)


Un poco de consuelo es lo que necesitaba James Bond al final de Casino Royale, y quien no, no a muchas personas las traicionan de la manera que Vesper lo hizo (...y a parte se muere... ¡pff!).

Yo vi Casino Royale en la "comodidad" del sillón frente al televisor, un poco (un mucho) arrepentido de no haberla visto en el cine cuando tuve la oportunidad.

Quienes me conozcan sabrán que mi actividad favorita es ir al cine, gratis. Antes era ir al cine pero la crisis tiene el poder de replantear ideales.

Hace tres años Casino Royale estaba recién estrenada cuando conseguí boletos para Guadalupe. El mito guadalupano me parece interesante, tenía Garantía Cinepolis (ahora comprendo todo) y la publicidad que tuvo esa película fue tan grande que llenó mi cabeza con frases incesantes como "¿por qué no?".
Gabriel, mi primo, fue el osado que se atrevió a acompañarme, el deseo de cine gratis no me es exclusivo. Antes de entrar a la sala dudó, "¿Y si nos metemos a la de James Bond?", yo impetuosamente me negué, "¡Cómo!, tenemos boletos para Gua-da-lu-pe, no para el 007, no está bien que nos metamos a otra sala, no-no-no-no".
("...hoy me gasto la boca en pedirme perdón...! ♪♫")
La película es funesta, desastrosa, nefasta, horrible, deplorable, lastimosa, patética, penosa, infortunada... en una palabra, es fea. Pero, a pesar de todas las adversidades, es, digamos... divertida (La Guadalupana en Reggaeton es algo especial).
Quienes me conozcan sabrán que el humor involuntario es una de las formas mas agradables para divertirme. Así que no fue un desperdicio de noventa minutos. Quizás un tiempo aprovechado de manera diferente.

Me quedé sin ver Casino Royale, así que esperé, y esperé, y esperé, y esperé, y esperé, hasta que pude verla en mi casa. Fue entonces que comprendí a Gabriel, yo también me odiaría. Nunca me había gustado las películas de James Bond, me parecían un tanto ridículas, pero la nueva saga es estupenda.

Desde hace mucho tiempo se escuchaba en México de Quantum of Solace, o Bond 22. Nombres y nombres de actrices circulaban por las revistas del corazón y los programas de espectáculos, "¿quién será la nueva chica Bond?", "¿Mayrín Villanueva?". Já, para el papel de Chica Bond Latina ninguna dio el ancho, ninguna. Ni Martha Higareda, ni Ana de la Reguera, ni Paola Núñez ni... ni nadie. El rol se lo quedó Olga Kurylenko, una Ucraniana (¿?) que por cierto se lleva el filme. Pero en una película desarrollada en Latinoamérica los mexicanos tenían que estar presentes, el juarense Joaquín Cosío es el general Medrano, uno de los villanos y Jesús Ochoa es su segundón.

La película comienza donde termina la anterior, hay persecuciones, disparos, y todos los elementos de una película de acción. Se trata, en general, de los movimientos "bajo el agua" del personaje de Mathieu Almaric con su fundación en Bolivia y del Golpe de Estado que intenta dar el General Medrano contra el gobierno.

Quantum of Solace, ésta si la vi en el cine, en la pequeña sala 13 del Cinepolis Chihuahua, me gustó. No se si por que llegó en un momento de sequía cinéfila en mi, o por que la dirige Marc Forster, o por las actuaciones de Daniel, Olga o Judi, o por las locaciones, o por que la vi gratis (cortesía de El Peso). Pero sí es genial.

A James al fin y al cabo sí le dan un poco de consuelo (Agente Fields...), pero la sequía sigue aquí, solo ver películas en la "comodidad" del sillón frente al televisor (a falta de una Agente Fields...) es lo que a mí me da un poco de consuelo.