
He vivido muchos días, más de seismil (sí, los cuento... últimamente...), y el reloj, como buen medidor del tiempo, sigue andando, no se detiene ni un momento. No puedo negar que me encantaría que, cuando menos alguna vez, fuera para atrás. No para regresar lo vivido, o para vivirlo de nuevo, sino para tener un poco de tiempo extra.
El miércoles veintiuno fue mi cumpleaños, el número diecisiete. Después de una felicitaciones por SMS, abrazos y regalos familiares, algunos de mis amigos de siempre me invitaron al cine. Ese es un buen regalo. El destino, el mismo. La película, El extraño caso de Benjamin Button.
¿Qué pasaría si en lugar de envejecer, nacieramos viejos y conforme pase el tiempo nos hicieramos más jovenes? Eso le pasa a Benjamin Button. Rechazado por su padre y adoptado por una mujer afroamericana que cuida ancianos, Benjamin "crece" en un ambiente feliz, rodeado de viejos que poco a poco van muriendo y con el amor de la madre que todos los niños tienen, pero siempre señalado por ser diferente. Desde joven (es extraño, si digo joven es viejo y todas esas cosas...) conoce al amor de su vida, y su vida es muy especial.
La película, la segunda del día despues de La Novia Cadaver en mi casa, me hizo reflexionar mucho. El rejoj que avanza hacia atrás y el discurso de su creador son muy emotivos. "Si los relojes avanzaran hacia atrás quizás nuestros hijos que fueron a la guerran puedan regresar".
El tiempo es lo más valioso que existe, suena trillado o ridículo, pero es verdad. Creo que la crisis de los cuarenta me está tumbando a golpes.

El extraño caso de Benjamin Button dura, masomenos, tres horas. Tiempo que se va como agua mientras estás en la sala. La película tiene trece nominaciones al Oscar, digo, es prueba de su calidad y puedo decir ahora que es de mis favoritas.
El día continuó, y después de una larga espera de mis amigos de la escuela, muy buenos amigos, salí de la sala dos del Cinepolis Plaza del Sol. Con mi boleto en mano me invitaron a entrar, yo de nuevo, al cine.
La película fue Marley y Yo. "Una película de Perros" pensé y me llevé LA sorpresa, una tragicomedia romántica. Marley era igual a mi perro, The Joker, lo que la hizo más triste de lo que era. La peli no es mala, como pensé.
Al llegar a mi casa después de 9 horas de estar fuera, 7 de ellas dentro del cine, mis amigos de siempre me estaban esperando... con un DVD en la mano.
El filme fue La Novia de la Novia, un lésbico ejercicio independiente que en general no me disgustó, quizá por que era mi cumple.
Mi cumpleaños terminó al día siguiente, con el pastel que Ethel me preparó y que yo, entre otros, disfrutamos.
El tiempo pasa, y pasa rápido. Tan rápido que la escuela regresa el Lunes y yo sin ganas de que esto pase.
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